El día 1 de noviembre, es ese día en el que todos recordamos a aquellos que se fueron para no volver.
En mi caso, hoy he tenido que acompañar a mi madre para que por primera vez, fuera a visitar en este día tan extraño a su difunto marido.
También hemos visitado a mis queridos abuelos, y ha sido ahí, donde me ha dado un vuelco el corazón, al recordar aquellos momentos pasados con ellos, y sobre todo con mi abuelo, el cual tuve el gran honor de cuidar en sus últimos meses de vida. Eso, creo que hizo que nos uniera una fuerza especial, que esa persona que siempre había estado en segundo plano para todos, y fuera un gran desconocido, formara parte del recuerdo, recuerdo que está marcado con fuego en mi mente y en mi corazón.
Manu se refería en un post, a la marcar que podíamos dejar en este mundo, este hombre, dejó una marca minúscula en el mundo, pero que como si fuera un mapa de google, vamos acercando el "deslizante" y la marca se va ampliando, y al llegar a mi, esa marca inunda todo mi ser...
Como siempre, y como muchas otras veces durante el año, mi gran recuerdo para esa persona que no fue nadie pero que fue mucho.
Un abrazo para todos...

Y nunca olvides la huella que dejaste en él, que seguro se hizo aún más profunda en aquellos tiempos en los que cuidaste de él, y que se fue con el. Allá donde esté seguirá esa huella. Indeleble. Eterna.
Aqui diria que este día lo vivimos de dos formas distintas. A Rafa le gusta este día, le gusta la idea de ir al cementerio a ver a sus seres queridos. A mí me pasa todo lo contrario, como en Semana Santa: no me gustan estos días tan relaconados con la muerte. Me gustan otras formas de recordar, riendo porejemplo, cuando al comer con mi madre y mis tias les digo que están todas como cabras como lo estaba mi abuela. Yo evitaré pisar un cementerio mientras pueda ......